El plan incorpora un sistema de vigilancia con tres niveles de riesgo —normalidad, precaución y riesgo alto— adaptados a las distintas zonas climáticas de la región: Sierra, Metropolitana-Henares y Sur-Vegas-Oeste. Las alertas se activarán según un algoritmo que combina previsiones meteorológicas y riesgo sanitario.
Entre las principales novedades destacan el refuerzo de la atención a mayores, enfermos crónicos, niños y personas sin hogar, así como medidas específicas en hospitales, residencias, colegios y transporte público. Metro de Madrid reforzará frecuencias y climatización en episodios extremos, mientras que los centros educativos podrán adaptar horarios y actividades físicas durante los días de más calor.
La Consejería de Sanidad recuerda a la ciudadanía la importancia de mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a las personas mayores y dependientes durante los episodios de calor extremo.





